Así lo explicó al Panamá América Marcela Gajardo, coordinadora del Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina (PREAL), quien participa en el foro sobre fortalecimiento de la calidad educativa que lleva a cabo el Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional (CoSPAE).
Fajardo explicó que esto va a motivar rechazo como sucedió en algunos países de América Latina.
México es un ejemplo. Los cambios se incorporaron a través del establecimiento de la carrera magisterial que incluyó un componente de evaluación de desempeño con incentivos para el maestro que lo hiciera mejor, y sanciones para el que tuviera un pobre desempeño.
En Chile también se desarrolló este sistema con dos estrategias, según Fajardo.
Una es el Sistema Nacional de Evaluación de Desempeño, el cual evalúa a los establecimientos escolares y cuando les va bien se les da un incentivo monetario que se distribuye entre todos los maestros de ese plantel.
Recientemente se implementó, en coordinación con el Colegio de Profesores, un acuerdo para que fruto de la evaluación se sancione o premie a quienes lo hagan mal o bien, respectivamente.
Esto no ha sido fácil, aseguró; tomó mucho tiempo lograr un acuerdo con los profesores y el gobierno, pero está y da resultados positivos hacia la excelencia educativa.
En Panamá la dirección Nacional de Evaluación del Ministerio de Educación se encarga de evaluar el desempeño de los docentes, que se hace a finales de cada año mediante una autoevaluación que realizan los educadores, cuyos resultados son discutidos posteriormente con los supervisores y directores de planteles, explicó la profesora Elisa Ríos, encargada de esa dirección.
Esta evaluación inició en Panamá a finales del 2004, se implementó completamente en el 2005 y se conoce como el modelo "G", pero los expertos opinan que el sistema está obsoleto.
El maestro Luis López, de la Asociación de Maestros Independientes, se mostró de acuerdo con esta evaluación siempre que se haga a todas las personas que participan en la educación, desde el ministro, educadores, estudiantes hasta padres de familia.
López precisó que en el 2002, durante el diálogo por una educación integral, se llegó a un acuerdo sobre estas evaluaciones, pero no se implementó.
López considera que las evaluaciones deben hacerse de manera científica con oportunidades de superación para los que salgan bien, y de mejoramiento para los que hayan registrado errores. Criticó al Ministerio de Educación por no invertir más, señalando que los educadores están en un analfabetismo tecnológico y deben ser evaluados dos veces al año.
Por su parte, el ministro de Educación, Miguel Angel Cañizales, se preguntó si se podría hablar de excelencia si las escuelas tienen problemas de infraestructuras, sin una formación continua de los educadores y sin una evaluación docente.
Aseguró que para lograr cambios se deben evaluar los componentes del aprendizaje, el desempeño docente y administrativo en forma científica.
Pero ese es precisamente el punto flaco del sistema, pues la evaluación de los educadores no se basa en un modelo científico.
Ahora se está trabajando con los estudiantes. El Sistema Nacional de Evaluación de la Calidad de los Aprendizajes (SINECA), es el encargado de medir los resultados del aprendizaje de los estudiantes.
El Ministerio de Educación (MEDUCA) ha aplicado 30 mil pruebas en escuelas de todo el país, lo que permitirá conocer cómo andamos en la parte cualitativa de la educación, informó la vice ministra de educación, profesora Zonia Gallardo de Smith.
Añadió que este es uno de los aspectos de mayor enfásis y calidad que se desarrolla en el MEDUCA y de allí se derivarán algunas decisiones que deberán aplicarse en ciertas áreas, según los resultados del estudio.
"Con estas pruebas no solamente nos estaremos midiendo a lo interno, sino en comparación con otros países y el impacto que genera todo lo que es evaluación", añadió.
Precisó que todos estos proyectos se enmarcan en el plan estratégico de la educación, cuyos objetivos primordiales son calidad y modernidad de la gestión panameña, mirando al centro educativo como ente principal de todo el proceso en el campo de educación.
Los resultados de estas pruebas podrán conocerse a mediados del presente año.
Las autoridades educativas evaluarán el impacto en la sociedad panameña, y así redifinir el rol de participación de todos los involucrados en la educación, pues para lograr la excelencia educativa se deben unir todos los sectores.
En países como Chile se evalúan los estudiantes de un plantel y si salen bien se premia a sus maestros por el alto rendimiento escolar.
En Panamá se acordó en el 2001 realizar evaluaciones a los profesores, pero no fue hasta el 2005 cuando comenzó a implementarse.
El presupuesto del Ministerio de Educación para el 2006 es uno de los más altos en la historia de esa institución educativa y alcanza los 504 millones de balboas.