El informe subraya las "duras condiciones" de reclusión, la ineficacia judicial y discriminación contra diversos grupos e individuos, incluyendo casos de violencia, en Panamá.
El informe afirma que Honduras tuvo "una tasa de homicidios extremadamente alta" en 2011, conflictos "significativos" por la violencia organizada y problemas "profundos y no perseguidos" de corrupción en su Policía, que "persiguió a personas vulnerables", incluida la población homosexual.
En los últimos años, "el poder político se ha concentrado en un solo partido, con un Ejecutivo cada vez mas autoritario", sostiene el informe en su apartado sobre Nicaragua, al recordar las dudas entre observadores nacionales e internacionales sobre la "legitimidad" de los comicios en los que fue reelegido el presidente Daniel Ortega. Los principales abusos a los derechos humanos en 2011 fueron restricciones al derecho al voto, violencia contra las mujeres y abusos policiales a sospechosos durante el arresto y la detención. También hubo hacinamiento en las cárceles, corrupción generalizada, "politización" de instituciones como la Corte Suprema de Justicia e intimidación y acoso del Gobierno a medios y periodistas independientes.
Sobre Guatemala, el Departamento de Estado subraya la "corrupción generalizada institucional", particularmente en los sectores policial y judicial, y la participación policial en delitos graves como homicidio, narcotráfico y extorsión. El país sufrió en 2011 muchos casos de violencia contra las mujeres y un alto número de homicidios, muchos relacionados con el tráfico de drogas. Las condiciones de reclusión fueron "duras y peligrosas", indica el informe, que también remarca los arrestos y detenciones arbitrarias, las amenazas, intimidación y asesinatos contra periodistas y sindicalistas, y la discriminación contra mujeres y minorías sexuales. Según EE.UU., "la impunidad de crímenes cometidos por funcionarios del Gobierno sigue siendo un problema generalizado" en Guatemala. EL SALVADOR
En cuanto a El Salvador, uno de los principales problemas fue la corrupción generalizada, particularmente en el sistema judicial. La "debilidad en la Justicia y en las fuerzas de seguridad" llevó a un alto nivel de impunidad, asegura el informe, que también denuncia la violencia y discriminación contra las mujeres, condiciones de reclusión duras, peligrosas y de hacinamiento, abuso y prostitución infantil y trata de personas. "Aunque el Gobierno tomó medidas para despedir a funcionarios que han cometido abusos en el sistema penitenciario y la Policía, la impunidad persiste", anota el Departamento de Estado. COSTA RICA
Sobre Costa Rica el informe hace hincapié en las malas condiciones carcelarias, incluyendo hacinamiento y casos de abusos a prisioneros, en los retrasos en el proceso judicial y la explotación sexual de menores de edad. Otros problemas en 2011 fueron la violencia doméstica contra mujeres y niños, trata de personas, la discriminación por orientación sexual y el trabajo infantil.
Según EEUU, el Gobierno costarricense "tomó medidas para enjuiciar a funcionarios que cometieron abusos contra los derechos humanos".