El Pentágono está construyendo, con una inversión de 10 millones de dólares, un complejo judicial en la base naval de Guantánamo (Cuba), donde desde hace seis años permanecen confinados sospechosos de terrorismo.
Según informó hoy el Servicio de Prensa de las Fuerzas Armadas (AFPS, siglas en inglés), unos 100 soldados de la Guardia Nacional Aérea de seis estados participan en la construcción del complejo legal.
El llamado "Campo Justicia" incluirá un edificio de tribunales y una "ciudad" de 100 carpas que proveerá espacio administrativo y alojamiento para 500 personas, incluidos personal de seguridad, equipos legales y periodistas, involucrados en la labor de las comisiones", según la nota.
El edificio de tribunales es una estructura chata, sin ventanas, construida con metal corrugado, y equipada con un sistema informatizado para la exhibición de documentos, sistemas de audio para los intérpretes ocultos, y un sistema de 10 cámaras automáticas que mostrarán los procedimientos a los periodistas ubicados en un viejo hangar cercano.
Desde que lanzó su "guerra global contra el terrorismo" en septiembre de 2001, Estados Unidos ha capturado a cientos de hombres en diferentes partes del mundo, a quienes la administración del presidente George W. Bush niega la protección de las Convenciones de Ginebra sobre prisioneros de guerra.
A comienzos de 2002, el Pentágono estableció en Guantánamo un campo de concentración al que han sido llevados, sin proceso legal, defensa, acusación, juicio o contacto con el mundo exterior, cientos de hombres.
Algunos de ellos han permanecido confinados desde entonces, y la cifra estuvo por encima de 650 personas por varios meses.
La semana pasada el Pentágono informó que cientos de hombres han sido llevados a otros países y que permanecen en Guantánamo unos 320 detenidos.
La Administración Bush ha establecido tribunales militares, procesos de revisión de los cargos que se mantienen en secreto y evaluaciones cuestionadas por los grupos de derechos humanos, y aún por el Tribunal Supremo de Justicia de EE.UU.
El Gobierno Bush respondió a las críticas internacionales con la afirmación de su deseo de resolver los casos de esos detenidos.
A comienzos de este año el jefe del Pentágono, Robert Gates, calificó como "ridículo" el plan elaborado durante la gestión de su predecesor Ronald Rumsfeld, que preveía la construcción de un tribunal federal permanente de más de 100 millones de dólares.
"Inicialmente, se había planificado una instalación más grande y permanente para dar una sede a los procesos, pero se dejó a un lado en favor del concepto expedicionario, que es más rápido, más barato y mejor", explicó el mayor Chard Warren, de la Fuerza Aérea, según AFPS.
A diferencia de los edificios permanentes, el concepto de "expedicionario" se refiere a una edificación que puede desarmarse y volverse a usar en otra parte.
Una combinación de soldados de Guardia Nacional Aérea de Indiana, Vermont, Ohio, Wisconsin, California y Nuevo México comenzó las labores el 11 de septiembre -sexto aniversario de los ataques terroristas contra EE.UU.- en un aeródromo abandonado en la base de Guantánamo.
Se espera que la construcción se complete a comienzos de febrero y "la instalación estará lista para acomodar los procesos legales hacia abril", según AFPS.
El edificio de las "comisiones" -como el Pentágono llama ahora a los tribunales militares especiales en los cuales los procesados no tienen acceso a defensa independiente, ni a la información que sustenta los cargos en su contra- es aledaño de la vieja torre de control de tráfico aéreo donde ahora funcionan.
El nuevo edificio incluirá una sala de tribunales, áreas para tener a los detenidos, cámaras para los jueces y un sector para la prensa.
El complejo contará además con hileras de carpas modulares, cada una de las cuales proveerá alojamiento para ocho personas y contará con letrinas, duchas y lavandería.