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EE.UU. endurece sanciones contra empresas pro iraníes

Congelan activos de las compañías que hacen negocios millonarios con la Guardia Revolucionaria y les prohíben a los ciudadanos estadounidenses hacer negocios con ellas.


El Gobierno de EE.UU. impuso  nuevas sanciones a cuatro empresas asociadas con la Guardia Revolucionaria de Irán y un general de este cuerpo, en un nuevo paso por cortar su financiación, informó  el departamento del Tesoro.

La medida se centra sobre todo en filiales de la constructora Khatam al-Anbiya, el brazo de ingeniería de la Guardia Revolucionaria que ya figura en la lista del Tesoro de empresas sancionadas, y en el general Rostam Qasemi, quien dirige esta sociedad, según el Gobierno.

Khatam al- Anbiya está controlada por la Guardia Revolucionaria y se dedica a la construcción de autopistas y túneles y a proyectos de abastecimiento de agua, de agricultura y petrolíferos.

 

Estas filiales son el Fater Engineering Institute, el Imensazen Consultant Engineers Institute (ICEI), el Makin Institute y el Rahab Institute, según la lista facilitada por el Gobierno de EE.UU.

El subsecretario para Terrorismo e Inteligencia Financiera del departamento del Tesoro, Stuart Levey, dijo que la Guardia Revolucionaria de Irán utiliza compañías como esta y sus filiales para controlar gran parte de la economía iraní “desplazando a empresarios iraníes ordinarios en favor de un selecto grupo de personas que la apoyan”.

El departamento del Tesoro indicó que la Guardia Revolucionaria tiene una creciente presencia en los sectores comerciales y financieros del país y amplios intereses económicos en la producción, construcción y la industria petrolera, y controla miles de millones de dólares en negocios.

 

Las sanciones congelan los activos que estas sociedades tienen en EE.UU. y prohíbe a empresas y ciudadanos estadounidenses a hacer negocios con las mismas.

El Gobierno de EE.UU. ya había impuesto previamente sanciones contra la Guardia Revolucionaria y la fuerza de elite Qods por su implicación en actividades de proliferación y de apoyo al terrorismo, respectivamente.

La imposición de estas sanciones se produce en un momento en el que las potencias occidentales elaboran nuevas penalizaciones contra Irán, después de que rechazara una oferta de la OIEA para enriquecer parte de su uranio en el exterior y entregárselo después en las condiciones que necesita para mantener operativo su reactor médico.

 

También tienen lugar un día después de que Teherán anunciara el inicio del proceso de enriquecimiento de uranio al 20%.

Estados Unidos intenta elaborar unas sanciones que se centren en la elite dirigente, entre ella la Guardia Revolucionaria.

Otras amenazas.   El ministro alemán de Exteriores, el liberal Guido Westerwelle, lanzó  de nuevo amenazas de sanciones contra Irán, un día después de que el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, alardeara públicamente del poderío atómico de su país.

 

Tras anunciar que la comunidad internacional responderá de manera concreta a las amenazas iraníes, el jefe de la diplomacia alemana advirtió de que, si el régimen de Teherán continúa sin cooperar, “acordaremos con la comunidad internacional una ampliación de las sanciones”.

Westerwelle afirmó en Berlín que el rearme nuclear de Irán no será aceptado sin réplica ni hechos y reiteró, al igual que durante la reciente Conferencia de Seguridad en Múnich que “la mano tendida sigue palpando el vacío”, al comentar las ofertas de diálogo de occidente al régimen iraní.

“Es por ello que la comunidad internacional no mostrará una paciencia infinita, sino que tomará medidas para hacer frente a un rearme nuclear de Irán”, aseguró el político liberal.

Igualmente criticó con suma dureza la represión por parte de las autoridades iraníes de las protestas de la oposición con motivo del aniversario de la revolución islámica.

“Quien trata de esa manera a los manifestantes no tiene precisamente intenciones democráticas”, declaró finalmente el jefe de la diplomacia alemana.

Nobel rechaza medidas

La abogada y Premio Nobel iraní, Shirin Ebadi, se opuso  a que Occidente imponga nuevas sanciones económicas a Irán,  pues dijo que éstas sólo perjudicarán al pueblo y no mejorarán la situación de los derechos humanos.

“Las sanciones económicas sólo harán más daño al pueblo y no son útiles.

En vez de castigar al régimen se castigará al pueblo”, afirmó Ebadi, en reacción a la amenaza de nuevas sanciones a Teherán por parte de Estados Unidos y la Unión Europea por el programa nuclear iraní.

La activista iraní señaló que serían medidas “útiles” que no se vendan armas al régimen islámico de Teherán o que empresas internacionales, entre las que citó a Siemens y Nokia, dejen de vender tecnología que el Gobierno iraní emplea para bloquear Internet o los teléfonos móviles y censurar así las protestas.

“Estoy contra las sanciones económicas y en contra de un ataque militar, pero si el Gobierno iraní sigue violando los derechos e ignorando las demandas del pueblo, entonces empezaré a pensar en sanciones políticas”, afirmó, entre las que citó reducir el nivel de las relaciones diplomáticas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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