E stados Unidos seguirá afrontando riesgos militares en Oriente Medio y Asia central, aún después de que terminen las guerras de Irak y Afganistán, según el jefe del Estado Mayor Conjunto, almirante Mike Mullen.
En una entrevista publicada por la Agencia de noticias de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, (AFPS), el jefe militar dijo que evalúa constantemente la preparación y capacidad de las tropas que combaten en Irak y Afganistán.
Mullen añadió que el jefe del Estado Mayor del Ejército, general George W. Casey, y el comandante del Cuerpo de Infantería de Marina, general James T. Conway han expresado preocupación acerca de la instrucción de las tropas y la necesidad de ampliarla.
El Ejército de Tierra y la Infantería de Marina son las dos ramas de las fuerzas armadas de Estados Unidos más comprometidas con las campañas de Afganistán, iniciada en octubre de 2001, y de Irak, tras la invasión en marzo de 2003.
Mullen dijo que, tomando en cuenta los compromisos actuales y la evaluación de los riesgos "sobre lo que es probable que ocurra", es "muy poco probable" que Estados Unidos ponga otra fuerza de tierra en algunas otras áreas del mundo.
Según la Agencia de noticias de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (AFPS), "esto no significa que las fuerzas militares de Estados Unidos no puedan hacerlo, sino simplemente que no es probable que lo hagan".
Aún cuando terminen las operaciones mayores en Irak y en Afganistán, Oriente Medio y Asia central seguirán siendo zonas inestables, dijo Mullen.
"Si tuviésemos una varita mágica y pudiésemos sacar a todas (las tropas) de Irak y Afganistán", añadió, "igual llevará un buen tiempo para recuperar el equilibrio".
"Se necesitará cierto tiempo para reajustar el Ejército y un período más breve para reajustar a la Infantería de Marina".
El oficial explicó que ese reajuste no significa solamente el reemplazo de equipos y el mejoramiento de la instrucción, sino también darles a los soldados e infantes de la Marina "un descanso bien ganado".