EE.UU. explorará posibles acciones contra la condena de la Asamblea General de Naciones Unidas a su reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, informó la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.
Nauert señaló en una rueda de prensa en Washington que el presidente de EE.UU., Donald Trump, "otorgó poder" al Departamento de Estado para estudiar las posibles respuestas al resultado de la votación en la ONU.
La portavoz también comentó que no será el único aspecto que se tome "en consideración", en cuanto a las relaciones de Estados Unidos con los países que votaron en contra.
Con 128 votos a favor, 9 en contra y 35 abstenciones, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución no vinculante que demanda a Washington dar marcha atrás y que se abstenga de trasladar su embajada a Jerusalén.
La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, ya amenazó con las consecuencias de la votación e incidió en que "este día será recordado".
Previamente, Haley ya había indicado que se "apuntarían los nombres" de los Estados que se opusieran abiertamente en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Haley insistió en que EE.UU. "recordará" el voto la próxima vez que un país le pida apoyo financiero o político, o cuando se le vuelva a reclamar que sea el principal contribuyente al presupuesto de Naciones Unidas.
Según afirmó ante los periodistas el subsecretario de Estado para Oriente Próximo, Tim Lenderking, las aseveraciones de Haley no son "amenazas vacías".
Trump ya amenazó este miércoles, en una reunión de su gabinete en la Casa Blanca, con recortar los fondos de ayudas a los países que rechazaran su reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel.
Luego del voto, Haley tuiteó una foto de los 65 países en votar no, los que se abstuvieron o ausentaron, y dijo: "Agradecemos a estos países por no caer en las formas irresponsables de la ONU".
Pero en cuestión de horas, el gobierno de Trump parecía dar marcha atrás a sus amenazas.
En Washington la vocera del Departamento de Estado, Heather Nauert, dijo que el recorte a los países que se opusieran a Estados Unidos no era una conclusión ineludible.
"El equipo de relaciones exteriores del presidente ha recibido el poder de explorar varias opciones de aquí en adelante con otras naciones", dijo Nauert. "Sin embargo, ninguna decisión ha sido tomada".
Las tácticas aumentaron la presión en la reunión de emergencia y provocaron acusaciones del mundo islámico de chantaje e intimidación por parte de Estados Unidos.
"No es ético pensar que los votos y la dignidad de los Estados miembro están a la venta", dijo el canciller turco Mevlut Cavusoglu. "¡No nos dejaremos intimidar! ¡Puedes ser fuerte, pero eso no te da la razón!".
Rechazo
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró que su país "rechaza completamente" la resolución "ridícula" de la Asamblea General de la ONU que condenó el reconocimiento por EE.UU. de Jerusalén como la capital de Israel.
"Israel rechaza completamente esta ridícula resolución", dijo Netanyahu en vivo en su página de Facebook, y aprovechó la ocasión para señalar que se congratulaba del alto número de abstenciones en la votación.
La resolución de la ONU, propuesta a petición de países árabes y musulmanes en contra el reconocimiento de Jerusalén como la capital de Israel anunciado por el presidente de EEUU, Donald Trump, el 6 de diciembre.