El presidente George W. Bush y el presidente surcoreano Lee Myung-bak dijeron que todavía hay una oportunidad de lograr progresos en la eliminación del programa de armas nucleares de Norcorea.
Asimismo instaron a los críticos a escuchar lo que Pyongyang tenga que decir en una declaración a que está obligada, antes de decidir si los demás son demasiado indulgentes con ese país.
"Necesitamos paciencia, damas y caballeros", dijo Lee junto a Bush en el retiro presidencial donde los dos líderes se reunieron.