La organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) denunció ayer que centenares de alumnos de escuelas chinas fueron llevados por sus profesores a presenciar ejecuciones públicas para "celebrar" la fiesta nacional.
La ONG citó el caso de varios escolares que asistieron en un gimnasio de la ciudad de Changsha, capital de la provincia central china de Hunan, a la ejecución de seis personas con un disparo en la nuca, según confirmaron a EFE fuentes de AI.
Fuentes diplomáticas en la legación confirmaron después que las dos mujeres, Rosidah binti Anan y Rafikan binti Aming, llegadas a Irak para trabajar en el servicio doméstico, se encontraban en "buen estado".