El presidente Fernando Lugo promulgó la ley del estado de sitio por 60 días, vigente a partir de ayer en los norteños departamentos de San Pedro y Concepción para intentar capturar a los miembros del grupo guerrillero Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Por decreto N7.437, Lugo designó al general de Brigada Félix Pedrozo como jefe de los efectivos militares y al comisario Aldo Pastore como comandante de la fuerza policial antiterrorista. Ambos integran el Comando Operacional.
En los fundamentos del decreto, Lugo afirma la existencia “de una grave conmoción interior generada por los grupos criminales que operan en la zona de Concepción y San Pedro poniendo en inminente peligro el funcionamiento regular de los órganos constitucionales”.
“Se vuelve necesario garantizar el resguardo de la vida, la libertad y los derechos de las personas y sus bienes”, añadió el documento oficial.
Durante la vigencia del estado de excepción está restringida la libertad de las personas y, eventualmente, el Poder Ejecutivo podría ordenar la detención de cualquier individuo sospechoso y ponerlo a disposición de la fiscalía.
El ministro del Interior, Carlos Filizzola, comentó en conferencia de prensa que “el objetivo es exterminar a esta banda criminal y a sus miembros ponerlos a disposición de la justicia ordinaria”.
En los últimos quince días, el EPP atacó con bombas de fabricación artesanal al edificio de la fiscalía y el puesto policial de Horqueta, departamento de Concepción, a 440 kilómetros al norte de Asunción, hiriendo a dos agentes y matando a otros dos.
Además, el EPP advirtió al alcalde municipal de Concepción, Alejandro Urbieta, que dejase de pedir ayuda al Gobierno para combatir al grupo rebelde porque, de lo contrario, “uno de sus familiares será objetivo nuestro”.
Desde 2001 hasta enero de 2010, el EPP cometió cinco secuestros extorsivos, matando a una de sus víctimas en 2005.