El Ejército ucraniano se pronunció tras dos meses de silencio sobre la grave crisis ucraniana y pidió al presidente del país, Víktor Yanukóvich, que tome medidas urgentes para evitar que se ponga en peligro la integridad territorial del Estado.
En un comunicado del Ministerio de Defensa, se calificó de “inadmisible” la toma de edificios gubernamentales por parte de la oposición y “los impedimentos puestos a los representantes de los órganos de poder estatal y local para cumplir sus obligaciones”.
Los militares subrayaron que “la escalada de la confrontación amenaza la integridad territorial del Estado”.
Y mientras la oposición dejó de momento sin reacción la preocupación de los militares, el presidente ucraniano promulgó la revocación de las leyes represivas que causaron los disturbios en Kiev la pasada semana y también la amnistía condicionada para los detenidos durante las protestas de los últimos dos meses.
Poco antes de esa decisión, el líder del principal partido de la oposición ucraniana (Batkivshina), Arseni Yatseniuk, pidió a Yanukóvich que revoque las leyes represivas como señal de que las autoridades tienen la firme determinación de hallar el compromiso para salir de la crisis que vive el país.
“La gente no cree en la disposición del poder a una resolución pacífica del conflicto en Ucrania”, dijo Yatseniuk a los medios antes de tomar un vuelo a Múnich, donde participará en la Conferencia de Seguridad anual.