
Manifestaciones
- 2011 Los egipcios se tiraron a las calles para exigir la salida del presidente Hosni Mubarak.
- 2013 La población que eligió democráticamente a Mohamed Mursi pide hoy su renuncia.
Las Fuerzas Armadas de Egipto dieron un ultimátum a las fuerzas políticas para que asuman su responsabilidad y logren un acuerdo, tras las masivas protestas que piden la renuncia del presidente Mohamed Mursi.
En un comunicado difundido por la televisión estatal, el Ejército señaló que anunciará una hoja de ruta para el futuro y supervisará su aplicación “si no se realizan las reivindicaciones del pueblo en las próximas 24 horas”.
En ese sentido, reiteró su llamamiento del pasado día 23, cuando el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y ministro de Defensa egipcio, Abdel Fatah el Sisi, instó a todas las fuerzas políticas a que llegaran a un consenso para salir de la crisis.
Sin embargo, lamentó que en una semana no haya habido “ninguna iniciativa o acto”, lo que -a su juicio- ha motivado la salida a las calles de los ciudadanos “con determinación, insistencia y libertad, de manera admirable”.
“Las Fuerzas Armadas dan 24 horas como la última oportunidad para que las fuerzas políticas asuman su responsabilidad en este momento histórico que atraviesa la patria, que no va a perdonar a ninguna fuerza que deje de asumir su responsabilidad”, señala el comunicado.
Euforia en las calles
Una ola de euforia desbordó la plaza Tahrir de El Cairo, donde los manifestantes acogieron con los brazos abiertos el ultimátum que el Ejército dio a los grupos políticos para solucionar la crisis en el país.
En la céntrica plaza, conocida por ser el centro de la revolución contra Hosni Mubarak, una explosión de júbilo siguió al anuncio de las Fuerzas Armadas.
Explicación
Las Fuerzas Armadas egipcias desmintieron que el ultimátum que dieron a las fuerzas políticas para que atiendan las demandas del pueblo sea “un golpe militar”.
En un comunicado difundido en la página de Facebook del portavoz castrense, Ahmed Mohamed Ali, el mando supremo del Ejército señala que “la doctrina y la cultura de las Fuerzas Armadas no permiten la política de golpes militares”, y reitera que “no serán parte del juego político ni del gobierno”.
La cúpula castrense asegura que su intervención se ha producido para “empujar a todas las partes políticas en el Estado a que encuentren rápidamente soluciones a la crisis”.