El Ejército israelí, que ayer irrumpió en cuatro bancos de la ciudad cisjordana de Ramala, se ha apoderado allí de vastas sumas de dinero en metálico con el argumento de que fue enviado por Irán, Siria y la organización libanesa Hezbolá para financiar a las milicias armadas palestinas.
"Las cuentas que están siendo confiscadas son aquellas que han recibido fondos de organizaciones terroristas en el extranjero, como es el caso de Hezbolá (Partido de Dios)", dice un comunicado del Ejército difundido a la prensa y en el que no se menciona la cantidad requisada.
Fuentes israelíes de seguridad citadas por la página de internet del diario Yediot Ahronot dijeron que hasta ayer en la tarde la cantidad de dinero en metálico expropiada de las cajas de seguridad ascendía a 3.5 millones de shékels, alrededor de 785,000 dólares.
El dinero ha sido trasladado a la sucursal central del Banco Postal de Israel en Jerusalén para su custodia. Durante la incursión, al menos 17 palestinos resultaron heridos.