El Ejército israelí destruyó ayer seis viviendas de palestinos en las ciudades de Rafah (en la franja de Gaza junto a la frontera con Egipto) y en Hebrón (Cisjordania), informaron fuentes palestinas.
Tropas israelíes dinamitaron la vivienda de Zaid Abdel Al, supuesto militante de Yihad Islámica que se encuentra en la clandestinidad, en el barrio de refugiados de Salam, en la ciudad de Rafah.
Fuentes militares israelíes acusan a Abdel Al de planificar la emboscada en la que el pasado viernes murió el rabino Isaac Arama, del asentamiento judío de Netzer Sereni, en la franja de Gaza, y de estar implicado en otros cinco ataques contra civiles y soldados.
En ese mismo edificio vivía su hermano Muhamad Abdel Al, también un supuesto activista de Yihad Islámica al que las fuerzas israelíes eliminaron el pasado 2 de abril con un misil lanzado desde un helicóptero de combate. Durante las operaciones en Rafah, efectivos del ejército arrestaron a nueve palestinos y los entregaron a los organismos de seguridad para que les interroguen.
Por otra parte, el Ministerio israelí del Interior tiene intenciones de cerrar durante dos años un periódico de la comunidad árabe-israelí al que acusa de fomentar la violencia y el terrorismo.
La orden de cierre fue enviada ayer a las oficinas del diario "Sawt Al Haqq Wal-Hurriya" (La voz de la verdad y la libertad), afiliado al Movimiento Islámico de Israel, y en ella se concede a sus editores un período de 15 días para apelar la decisión.
La clausura del diario es una recomendación del servicio secreto israelí (Shabak) y antes de llegar a éste fue aprobada por el primer ministro, Ariel Sharón.
Según la orden de clausura, dicho medio ha alabado en repetidas ocasiones los atentados suicidas del Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS) contra civiles israelíes y también ha exhortado al "martirio" por la causa palestina.