Fuerzas israelíes mataron ayer a 12 palestinos e hirieron a 67, en un operativo militar que realizó el Ejército en la ciudad de Gaza que subraya la inflexible política de seguridad del primer ministro Ariel Sharon a tan sólo dos días de las elecciones generales.
Decenas de vehículos blindados, apoyados por helicópteros de asalto, ingresaron desde tres direcciones a la ciudad conocida como bastión del grupo militante islámico Hamas, que ha cometido decenas de atentados suicidas.
Fue la incursión más profunda del Ejército en una ciudad de gobierno palestino en dos años de enfrentamientos, y la cifra de muertos fue la más alta para un misma jornada desde que 16 personas murieron en una redada realizada en octubre en Khan Younis.
Fuentes palestinas dijeron que entre los muertos estaban siete hombres armados y un policía. Soldados israelíes después mataron a tiros a un niño palestino de siete años que estaba jugando en el campo de refugiados de Rafah, declararon médicos y parientes del niño. Sin embargo, fuentes militares israelíes dijeron que no tenían conocimiento de ese caso.
Alrededor de 40,000 palestinos marcharon durante un servicio religioso en honor a los 12 hombres asesinados. Algunos dolientes dispararon sus armas al aire. Otros prometieron venganza.
Antes de las elecciones generales previstas para el martes, el Ejército israelí decretó una prohibición de viaje en Cisjordania y la Franja de Gaza, áreas donde viven tres millones y medio de palestinos, por un plazo de 62 horas terminando el miércoles.
Se espera que Sharon, un ex general de 74 años, lleve a la victoria su partido derechista Likud para unas elecciones en las cuales hizo campaña con una plataforma en la que pidió duras medidas contra los militantes palestinos.
Sin embargo, en declaraciones que reflejan la presión de Estados Unidos sobre Sharon para que haga concesiones para llegar a la paz, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, dijo en Suiza que Israel debía ofrecerles a los palestinos más que "un falso estado cortado en mil partes distintas". El portavoz del Ministerio de Relaciones de Israel, Ron Pros-Or, respondió con cautela, diciendo que las declaraciones de Powell serían tomadas en cuenta por Israel.