La Fiscalía y el Ejército colombiano, ocuparon tres fincas expropiadas por el Estado, propiedad de los narcotraficantes vinculados a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), Ramón Galvis Sáenz, y su hijo, Ramón Giovanni Galvis Rubio, extraditado a EE.UU.
Correspondió a las tropas de la Quinta Brigada, ingresar a las fincas en San Vicente de Chucurí.