El Ejército mexicano reforzó ayer su presencia en la ciudad fronteriza de Tijuana con el despliegue de 860 soldados para realizar operaciones “de alto impacto” contra el crimen organizado, unos días después de la captura en esa urbe del narcotraficante Teodoro García Simental, alias “el Teo”.
La Secretaría de la Defensa (Sedena) informó en un comunicado que se establecerán puestos de control en las principales avenidas y en las demarcaciones más conflictivas de Tijuana.
Los operativos se llevarán a cabo en coordinación con integrantes de la Marina de México.