El agua del lago Baikal, que acoge la quinta parte de la reservas de agua dulce del planeta, es "limpia" y se puede beber, aseguró Natalia Komárova, jefa del comité de Recursos Naturales y Ecología de la Duma rusa.
"Es una de las aguas más limpias. Lo comprobamos personalmente al beberla", señaló Komárova.
Komárova es una de las participantes en la expedición científica del Baikal, dirigida por Artur Chilingárov, vicepresidente de la Cámara de Diputados, y financiada por organizaciones ecologistas.