El apoyo de China y Rusia en la ONU da oxígeno al régimen de Al Asad
Los valedores de las sanciones han acusado en varias ocasiones a China y Rusia de bloquear estas iniciativas con el único objetivo de defender sus intereses en la zona.
El apoyo de China y Rusia a Damasco en el Consejo de Seguridad ha impedido a la ONU actuar sobre el conflicto en Siria y, al mismo tiempo, ha dado oxígeno al régimen de Bachar al Asad, embarcado en una guerra civil que ha matado en dos años a miles de personas.
Pekín y Moscú han vetado hasta en tres ocasiones en el Consejo de Seguridad resoluciones contra el régimen de Al Asad, quien se ha beneficiado de la parálisis que vive este organismo internacional incapaz de liderar la diplomacia mundial.
Los primeros dos vetos de Moscú y Pekín "fueron muy destructivos, pero éste es todavía más peligroso y deplorable", dijo la embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice, tras ser rechazada en el Consejo una tercera resolución contra Damasco el pasado mes de julio, planteada por EEUU y los países occidentales.
Los valedores de las sanciones han acusado en varias ocasiones a China y Rusia de bloquear estas iniciativas con el único objetivo de defender sus intereses en la zona.
Pekín y Moscú, esté último con una posición más tibia en los últimos meses, consideran que la aprobación de una resolución en la ONU abriría la puerta a una intervención militar de Occidente en Siria, similar a la ocurrida en Libia.