El atún desaparece de los océanos y sus reservas comerciales podrían extinguirse en un plazo tan corto como un año, en ciertas áreas marinas, según algunos científicos, aunque nadie puede realmente predecir cuánto durarán las existencias si se mantiene el ritmo actual de explotación.
Unas diez organizaciones conservacionistas que participaron en la reunión anual de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) realizada en nuestro país calificaron este encuentro como un fracaso, debido a que no se logró un acuerdo de conservación obligatoria para especies como el atún rojo grande y aleta amarilla que enfrentan una gran disminución en sus poblaciones.
Reconocidas organizaciones a nivel mundial como Humane Society International, Conservación Internacional, WWF, Fundación MarViva, entre otras, precisaron que se trata del cuarto intento de la CIAT en adoptar medidas de conservación para combatir la sobre pesca, y recuperar dicha población de atún en el sector Este del Océano Pacífico.
Señalaron que de acuerdo con la propia información de CIAT, la población de ambas especies está disminuyendo, así como el promedio de tamaño de los individuos que se capturan. Mientras tanto, la capacidad, esfuerzo y eficiencia de las flotas pesqueras continúa en aumento y la alta tasa de captura de especies jóvenes, es decir, antes de que lleguen a la edad de reproducción, es grave y preocupante.
No hubo acuerdo.
Para Scoot Henderson, de Conservation International, en la reunión no se logró un consenso, ya que para que la CIAT adopte medidas de conservación sus 16 miembros y 6 países "cooperantes no miembros" tienen que estar unánimemente de acuerdo con cada una de las medidas propuestas.
Los investigadores y ambientalistas en base a los datos recolectados en las mismas embarcaciones de las flotas recomendaron una veda de 84 días en todo el océano Pacífico oriental, incluso que cada país podría escoger cual de dos periodos querían acatar uno que iniciaría más o menos ahora y otro al fin del año, explicó Henderson.
También se recomendó cerrar un área de pesca a todas las embarcaciones de pesca al oeste de Galápagos para un periodo de tres meses y medio principalmente para permitir la recuperación del atún ojo grande (?patudo?). Finalmente se propuso a Japón, Korea, China y Taiwán límites máximos de captura de patudos por las embarcaciones que usan palangres (long lines).
Urgen medidas Es indispenzable que se implementen las medidas de conservación y recomendaciones de la comisión científica de la CIAT.
Según Gabriela Etchelecu, directora ejecutiva de la Fundación MarViva, la próxima reunión se realizará en octubre, y es necesario que se llegue a un acuerdo productivo capaz de generar nuevas políticas sobre el manejo del recurso pesquero.