La ingesta de brócoli puede ayudar a corregir los daños que la diabetes produce en los vasos sanguíneos cardíacos.
Un equipo de la Universidad de Warwick cree que la clave está en un compuesto que contiene ese vegetal y que se conoce como sulforafano.
Esta sustancia estimula la producción de enzimas protectoras de los vasos sanguíneos y reduce los altos niveles de moléculas que dañan gravemente las células.
Según estudios anteriores, los vegetales del género "brassica" como el brócoli reducen el riesgo de ataques cardíacos.
Los diabéticos tienen cinco veces más probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares de ese tipo, que se atribuyen a daños en los vasos sanguíneos.