E l cabello registra el lugar donde una persona ha bebido agua y el dato ya se usa para rastrear movimientos de un criminal o los de una víctima de asesinato, según un estudio divulgado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Los análisis forenses del cabello de una persona también podrían ser útiles para los antropólogos, los arqueólogos y los médicos, además de la policía, reveló el informe del estudio elaborado por científicos de la Universidad de Utah.
"Uno es lo que come y bebe, y eso queda registrado en el cabello", señaló el geoquímico Thure Cerlin, que llevó a cabo la investigación junto al ecólogo Jim Ehleringer.
Hallazgo.
Según Ehleringer, el grupo ha descubierto variaciones importantes en los isótopos de hidrógeno y oxígeno en el cabello y en el agua, los cuales tienen que ver directamente con el lugar donde vive esa persona en Estados Unidos.
"La policía ya lo está utilizando (el cabello) para reconstruir la procedencia de una víctima de homicidio", señaló.
Los isótopos son formas de un elemento químico que se diferencian solo por su peso atómico.
En el caso de los isótopos de hidrógeno y oxígeno del agua (H2O), varían según la temperatura de las nubes, la temporada de la precipitación pluvial y la cantidad de agua que se evapora del suelo y de las plantas, además de otras condiciones típicas de el lugar donde se encuentra.
Clara explicación.
Según los investigadores de la Univeridad de Utah , esto explica por qué los niveles de isótopos de oxígeno-18 e hidrógeno-2 en el agua son menores en cantidad en la costa occidental de EE.UU., donde los inviernos son fríos, y son altos en la región del Golfo de México y la costa atlántica, donde la temperatura de las nubes es más alta.
El agua potable de una determinada zona tiene un registro que se concreta en el cabello. Ese registro no se modifica con otros líquidos que se beben, porque "una parte importante de las cervezas, las bebidas gaseosas y la leche tienen un origen local", manifestó Ehleringer a la revista científica .