"La finalidad es que no vendan el producto en su materia prima", sino que logren procesarlo para añadir "valor agregado" y que los productores "adquieran mejores niveles de vida", dijo el profesor Ernesto Ferrer, presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (Fundacite) en el estado de Carabobo.
Ferrer explicó, que estos productores "han actuado históricamente de manera aislada", lo que les ha impedido negociar conjuntamente los precios.
Por este motivo, el objetivo de la fundación que preside, es promover la asociación de estos trabajadores mediante empresas o cooperativas, así como capacitarlos para que puedan tratar la semilla y ofrecer a los compradores cacao elaborado, que tiene un precio mucho mayor en el mercado.
Precios del cacao.
Jesús García, un productor de cacao de 52 años y con cinco hijos, subrayó cómo "últimamente" el precio del kilo de cacao rondaba los 6,5 dólares, pero "después lo han bajado a unos 4,5 dólares.
Además del precio, en ocasiones los productores se ven obligados a fiar al comprador para no perder el negocio ni la mercancía.
"Hace un mes entregué ciento y pico kilos de cacao y aún no he cobrado, pero es preferible hacer eso y que no se estropee", aseguró otro de los treinta productores que trabajan en la zona.
Mientras un kilo de semillas de cacao tiene ese precio de venta estipulado, un kilo del denominado "licor de cacao", que es el cacao procesado, alcanza los 23,3 dólares en el mercado.
Nahil López, experta en producción de cacao, explicó que "por cada kilogramo de cacao en semilla, se obtiene unos 700 gramos de licor de cacao" o "panelita".
Por este motivo, López defendió la manufacturación propia del cacao por parte de los productores, que deben esperar hasta cuatro años para que una nueva planta dé frutos y que, en muchos casos, deben bajar el cacao en mulas o al hombro durante varias horas hasta llegar a su hacienda.
La elaboración de esta materia prima conlleva no sólo recolectar el fruto, dejarlo secar varios días y escoger las semillas, sino también descascarillarlas a mano, tostarlas y molerlas para el comercio.