Durante el mes de enero del presente año, en los Estados Unidos se registró una pérdida de 598.000 puestos de trabajo y el índice de desempleo subió cuatro décimas, es decir al 7,6 por ciento de la fuerza laboral.
El Departamento de Trabajo, de este país informó que la perdida registrada en enero fue la más alta en 34 años y la pérdida mensual de puestos de trabajo fue la mayor desde diciembre de 1974.
Según los analistas el calculo hecho era de una pérdida de entre 500.000 y 700.000 puestos de trabajo, y que el índice de desempleo subiría al 7,5 por ciento, cifra que fue superada en la realidad.
En noviembre se perdieron 597.000 empleos y en diciembre hubo una pérdida neta de 577.000 empleos.
Estas pérdidas afectan desde fabricantes a minoristas quienes han disminuido la confianza de los consumidores y recortado sus gastos que, en EE.UU., equivalen a más de dos tercios de la actividad económica.