Unas especies procedentes del océano Pacífico, entre ellas un diminuto plancton y la ballena gris, han entrado al Atlántico a través del Ártico por la reducción de la capa de hielo que ha formado un corredor marino por el noroeste.
Así lo revelan científicos europeos en un informe publicado en la revista "Nature", en el que señalan que el retorno del plancton, no visto en el Atlántico durante 800,000 años, es un cambio no bien recibido debido al impacto que tiene en la red alimentaria marina.
Si bien esta alga diminuta es fuente de alimento, no es bien recibida por los expertos, pues cualquier cambio en la base de la red alimentaria podría, al igual que un terremoto, modificar la actual vida marina del Atlántico.
Se advierte que este cambio puede transformar la biodiversidad y los ecosistemas marinos del Ártico y Atlántico Norte.