El transbordador Discovery soltó amarras ayer, por última vez, de la Estación Espacial Internacional después de una misión de ocho días y 16 horas, y comenzó a prepararse para su retorno definitivo a la Tierra, informó la agencia espacial estadounidense.
La NASA indicó que la nave, con seis tripulantes a bordo, se separó de la EEI, cuando ambas se encontraban a 355 kilómetros de altura al nordeste de Nueva Guinea.
El comandante de la EEI, Scott Kelly, tañó la campana señalando la partida del transbordador.