Recorren el planeta en busca de fragmentos de materia cósmica que se estrellan contra la superficie de la Tierra; son “cazadores” de meteoritos, una tarea a la que se dedican en cuerpo y alma pocas personas en el mundo, entre ellas el español José Vicente Casado.
“Encontrar meteoritos es mi forma de vivir, ese es mi trabajo”, afirma Casado, quien en una entrevista con EFE ha querido “desmitificar” algunas de las leyendas que circulan alrededor de estas rocas del espacio.
“La gente ve continuamente meteoritos por todas partes y piensa que son enormes, que nos va a caer uno encima y nos vamos a extinguir”, resume.
Casado, de la provincia de León, que lleva más de quince años “cazando” meteoritos y tiene una colección de aproximadamente 120 piezas, la más completa de España, dice, agrega que en todo el mundo no habrá más de 20 personas que tengan dicha profesión.
Su rutina habitual de trabajo consiste en desplazarse a zonas desérticas de África y de América del Sur, donde resulta más fácil advertir la presencia de estas rocas “a simple vista”, ya que no existe vegetación que las oculte. No obstante, también ha encontrado meteoritos en España, como los que halló en la provincia de Palencia en 2004, en una zona de monte, circunstancia que dificultó su búsqueda.
El más grande pesaba medio kilo, pero lo habitual es que sean pequeños, explica, porque cuando un meteorito entra en contacto con la atmósfera estalla y provoca una especie de lluvia de piedras.
A este respecto, señala que todos los días caen entre 20 y 40 toneladas de polvo cósmico a la superficie de la Tierra, aunque meteoritos propiamente dichos se calcula que pueden caer unos veinte al año.