Pese al paso de los años y el aumento en las medidas de seguridad en Estados Unidos, aún existe ese resquemor y pánico por posibles nuevos atentados.
Hoy, al cumplirse 10 años de los atentados terroristas al World Trade Center, el analista político Euclides Tapia precisa que para el país más fuerte del mundo las cosas cambiaron.
Cambió la sensación de invulnerabilidad que sentían anteriormente los estadounidenses, al igual que se propiciaron cambios significativos en materia de seguridad nacional, con los costos asociados que ello conlleva, sumado a la política de reducción de impuestos que George W. Bush aplicó, lo que produjo un déficit público aún mayor que el de la época del expresidente Ronald Reagan.
Según el analista, los atentados del 11 de septiembre actuaron como catalizador de importantes cambios en las iniciativas de seguridad de Estados Unidos y alteraron no solo la forma como este país identifica las amenazas y se prepara para enfrentarlas, sino también cómo las previene actualmente.
Es más, nadie puede negar que de alguna manera se han reducido las libertades a las que estaban acostumbrados los norteamericanos.
De igual manera, los atentados condujeron a la invasión de Afganistán para derrocar a los talibanes, que se negaban a entregar a Osama bin Laden y a Al Qaeda, para luego de una acción controvertida dentro y fuera de Estados Unidos, invadir también a Irak.
Sobre el primero, cabe destacar que ni con ayuda de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), ha sido posible derrotar al Talibán, por lo que se vislumbra un acuerdo con ellos y en relación con Irak, quizás, su salida no sea definitiva ante el clima de inseguridad que aún allí se vive.
Por otra parte, el analista precisa que el haber terminado con Bin Laden era una cuestión de principios y de honor para Estados Unidos, mas no con ello se garantizaría que a la hidra se le cortaría la cabeza.
“Bajo estas circunstancias, somos testigos de que el problema no se ha extinguido, porque aunque en todos los casos que se conocen, las causas que produce la aborrecible práctica del terrorismo, realmente no se lidia con ellas como debe ser, es decir, no se procuran las formas de erradicarlas.
“El ejemplo más diáfano de lo que expreso es el caso irlandés. Aquí el objetivo era que los británicos pusieran fin al recurso a la violencia como respuesta al terror del IRA y atendieran las legítimas demandas que eran la fuente del terror. Gran Bretaña respondió a las exigencias y se logró terminar con las prácticas terroristas”.
La pregunta, es ¿por qué no se puede hacer lo mismo en los otros casos?