La otra cara
de la moneda
- En la mayor parte de países de la región, la obesidad en adultos es superior al 20 %.
- En el 2010, la obesidad en menores de 5 años afectaba a 300 mil en el Caribe.
El hambre en América Latina y el Caribe afectó a más de 49 millones de personas, entre 2010 y 2012, con una reducción de solo un millón de hambrientos respecto al trienio anterior, pese al auge económico de la región, cuyos efectos se diluyen por la mala distribución de la riqueza.
Según un documento presentado ayer, en Santiago de Chile, por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el 8.3 % de la población de la región no ingiere las calorías diarias necesarias para llevar una vida sana.
Nueve de los 33 países de la región cuentan con una tasa de prevalencia de hambre inferior al 5 %, mientras que en 16 Estados, la tasa es superior al 10 %, indica el Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe 2012.
Los países más afectados por el hambre en la región son: Haití, con una prevalencia del 44.5 %, Guatemala 30.4 %, Paraguay 25.5 %, Bolivia 24.1 % y Nicaragua 20.1%.
"El crecimiento que han tenido las economías de los países, no se ha traducido en una disminución correspondiente" en estos índices, señala el informe, que recuerda que Latinoamérica y el Caribe "aún muestran niveles de desigualdad muy altos, en relación con otras regiones del mundo".
Aún así, el descenso continuo, aunque lento, se traduce en que 16 millones de personas han dejado de padecer hambre en la región en los últimos veinte años, respecto a los 65 millones que estaban en esa condición entre 1990 y 1992.
Adomiram Sánchez, oficial Regional de la FAO, aseguró que la región está cerca de la meta de reducir el número de personas con inseguridad alimentaria en la región.