EL ESTUDIO de un nuevo núcleo de hielo en la Antártida indica que los abruptos cambios climáticos registrados entre milenios en los últimos 150.000 años están estrechamente interrelacionados en ambos hemisferios.
Ese descubrimiento, del que da cuenta la revista "Nature", corrobora la tesis de que las corrientes del Océano Atlántico conectan Groenlandia y la Antártida en una especie de balancín bipolar.
Estudios anteriores demostraban ya una estrecha vinculación entre los mayores episodios cálidos de la Antártida y los llamados episodios Dansgaard-Oeschger, de Groenlandia, a través de la circulación termohalina.
Sin embargo, hasta ahora, no estaba claro si episodios Dansgaard-Oeschger de menor duración tenían su correspondencia en variaciones de temperatura también más breves y menos drásticas en la Antártida y si ambos fenómenos estaban ligados por el mismo mecanismo.
Cada una de las 25 fluctuaciones de temperatura en los núcleos de hielo analizados en Groenlandia tienen su correspondencia directa en el hielo de la Antártida y las variaciones de temperatura en ambos hemisferios se corresponden también directamente.
El equipo investigador pretende ampliar en el futuro su estudio a niños mayores de seis años y a otros contextos culturales.
Sin embargo, en Panamá se realizan estas pruebas de DNA para verificar la paternidad, así como una eficaz herramienta en casos de criminalista y forense. Verdaderos detectives, si se quiere.
El hielo es motivo de análisis
Se confirma la tesis de que las corrientes del Océano Atlántico conectan Groenlandia y la Antártida en un balancín bipolar.