L a concentración de carbono negro en la atmósfera, resultante del hollín, es la segunda causa más importante del calentamiento climático después de las emisiones de dióxido de carbono, según un artículo publicado por la revista científica británica "Nature".
Un estudio realizado por expertos de las universidades de California e Iowa (EE.UU.) indica que el carbono negro es una sustancia que absorbe la radiación solar y no permite que la radiación reflejada por la superficie terrestre salga de la atmósfera, por lo que eleva la temperatura del planeta.
El carbono negro puede viajar largas distancias por la atmósfera terrestre en un recorrido en el que se mezcla con otros aerosoles, como nitratos, sulfatos y cenizas.
Esta mezcla origina columnas de nubes marrones de 3 a 5 kilómetros de espesor que no dejan que la radiación solar visible llegue a la superficie terrestre, lo que daña el ciclo del hidrógeno y calienta la atmósfera.
Este hecho se ve agravado porque la mayor concentración del carbono negro se da en los trópicos, donde la radiación solar es mayor.
Además, la deposición de carbono negro puede también oscurecer la nieve y el hielo, lo que incrementa su absorción del calor local y contribuye al deshielo de los glaciares y los polos, en particular del Círculo Polar Ártico y de la cordillera del Himalaya.
La quema de biocombustibles, de combustibles fósiles y de biomasa es la principal fuente de emisión del carbono negro a la atmósfera.
Más en los trópicos.
Las mayores concentraciones se dan en los países en desarrollo de los trópicos y el este asiático, especialmente la India, el este de China, el Sureste asiático, México, Centroamérica, gran parte de Brasil y Perú.
Los investigadores calculan que bajo la influencia de esta sustancia viven unos 3,000 millones de personas.
Los efectos del carbono negro del hollín son, según el estudio, la segunda influencia humana más importante en el calentamiento del planeta después de las emisiones de dióxido de carbono.
Ártico se derrite.
Según diversos estudios, el derretimiento de nieve y hielo en el Ártico se ha acelerado debido a la presencia de hollín y carbono negro en ellos tanto por deposición húmeda como por deposición seca pero mayormente por la primera.
El hollín y carbono negro son transportados a estas regiones de acuerdo con los modelos de circulación general.
El derretimiento de hielo y nieve trae consigo una disminución del albedo considerado actualmente como una de las retroalimentaciones más importantes para la temperatura global.
El hollín podría tener un impacto enorme en el delicado ambiente ártico acelerando el deshielo, alterando las temperaturas y la formación de nubes.