Los científicos de la expedición oceanográfica Malaspina, liderada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, han constatado que el océano Índico tiene la capacidad de absorber tres veces más nitrógeno procedente de la atmósfera que el Atlántico.
Este nutriente es clave para que el fitoplancton crezca, realice la fotosíntesis y cumpla su función de captación de dióxido de carbono (CO2) del aire, según informaron los investigadores que se encuentran a bordo del buque oceanográfico Hespérides.
Los microorganismos que forman el fitoplancton retienen casi tanto CO2 como las plantas terrestres y, por tanto, son fundamentales para la regulación del clima, según el comunicado difundido por el CSIC.
El Hespérides partió el pasado 11 de febrero de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) rumbo a Australia para dar inicio a la primera campaña oceanográfica española en el Índico, que terminará mañana en Australia.
Los investigadores han observado altas concentraciones de silicato en las muestras de agua recogidas en el Índico desde la superficie hasta los 4,000 metros de profundidad.