La organización ecologista Greenpeace acusó al gigante tecnológico Apple de utilizar componentes tóxicos en el iPhone, el popular teléfono móvil del que se han vendido ya un millón de unidades en EE.UU., desde el 29 de junio que llegó al mercado.
Según Greenpeace en su web, algunas de las partes del iPhone contienen productos que otras compañías han eliminado hace tiempo en la fabricación de sus celulares.
El bromo es altamente reactivo. Destruye al caucho, corcho, papel, y entre los metales hace arder vigorosamente al aluminio y al titanio incluso al mercurio y también ataca y disuelve al oro.
Cabe mencionar, que el estudio añade que el plástico que recubre el cable de los auriculares contiene un 1.5% de ftalatos, compuestos químicos usados para aumentar la flexibilidad de los plásticos y que están prohibidos en la fabricación de juguetes para niños en la Unión Europea (UE).
Por otra parte, un estudio japonés publicado en 2006 realizado con primates jóvenes no ha encontrado daños testiculares de ningún tipo.
El Instituto de Sanidad y Protección al Consumidor de la Oficina Química Europea ha encontrado los ftalatos son peligrosos para el hombre.
Zeina Alhajj, responsable de la campaña antitóxicos de Greenpeace, dijo que Apple "está lejos de liderar el camino hacia una industria electrónica verde, mientras competidores como Nokia están vendiendo ya teléfonos móviles libres de PVC", en todo el mundo.
Apple, por su parte, no ha realizado declaraciones al respecto.
Mientras que el grupo tecnológico con sede en California tiene previsto lanzar el iPhone en Europa a finales de año.