Un equipo de arqueólogos franceses ha exhumado en Versalles los vestigios del "jeu de paume" de Luis XIII, edificio donde el rey francés gustaba practicar uno de sus juegos favoritos, antecedente del tenis, muy en boga en el siglo XVII.
Los vestigios de la sala donde jugaba Luis XIII (1601-1643) fueron encontrados por un equipo del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas, al excavar en el patio llamado del Grand Commun del Castillo de Versalles.
El "jeu de paume" se jugaba en una sala cerrada con una pelota, unas pequeñas raquetas y dos o más jugadores.
Los arqueólogos darán por concluido el próximo 16 de junio los trabajos de exhumación de los restos del edificio.