El mal tiempo afectó las tareas por recuperar a las víctimas del vuelo 8501 de AirAsia, y alejó los restos del fuselaje del lugar del accidente, mientras las familias de las víctimas rezaban para pedir fuerzas y seguir adelante.

“Ayúdanos, Señor, a seguir hacia adelante, aunque estemos rodeados de oscuridad”, dijo el pastor Philip Mantofa, cuya iglesia perdió unos 40 feligreses en el desastre, ante las familias reunidas en una sala de espera del aeropuerto de Surabaya.
La búsqueda masiva de las 162 personas que desaparecieron el domingo 28 de diciembre a bordo del Airbus A320 se vio muy afectada por las intensas lluvias, vientos y densos nubarrones. Se han recuperado siete cuerpos, incluyendo el de una asistente de vuelo, que aún tenía su uniforme rojo de RedAsia, indicó el jefe de la Agencia de Búsqueda y Rescate indonesia, Henry Bambang Soelistyo.
Las imágenes de sónar identificaron lo que parecían ser grandes fragmentos del avión, pero las fuertes corrientes estaban moviendo los restos.
El clima impidió que los buzos se sumergieran en el agitado mar de Java y los helicópteros apenas volaron, pero 18 barcos seguían recorriendo la zona, y 4 de los 7 cuerpos se recuperaron ayer. El servicio meteorológico indonesio advirtió que las condiciones irían a peor, con lluvias más intensas, hasta mañana.
“Parece que todo el fuselaje encontrado se ha movido más de 50 kilómetros desde su última ubicación el lunes”, señaló el oficial del Ejército del Aire Sunarbowo Sandi, coordinador de las búsquedas en Pangkalan Bun, en la isla de Borneo, la más cercana al lugar. “Esperamos que esos cuerpos lleguen a las playas”.
La desaparición de la aeronave a la mitad de un vuelo de dos horas entre Surabaya, Indonesia, y Singapur, originó una búsqueda internacional que involucró decenas de aviones, barcos y helicópteros. Aún no está claro qué ocasionó la caída del jet.
En la última comunicación, los pilotos indicaron que estaban preocupados por el mal tiempo.
Trasladan los primeros cadáveres
Para comenzar a determinar qué causó el accidente del vuelo de AirAsia, es necesario localizar el avión y recuperar sus grabadoras de voz de cabina y datos de vuelo, o cajas negras. Por ahora se han reunido objetos como un chaleco salvavidas, una puerta de emergencia, zapatos infantiles, una valija azul y mochilas llenas de comida.
El accidente de AirAsia se suma a la desaparición aún sin resolver del Vuelo 370 de Malaysia Airlines en marzo, con 239 personas a bordo, y al derribo del vuelo 17 de Malaysia Airlines sobre Ucrania, donde murieron los 298 pasajeros y tripulantes.
Los primeros cuerpos se enviaron de Pangkalan Bun a Surabaya en cajas sencillas de madera, con carteles que los numeraban y flores moradas.