Mundo

El mundo cuida su memoria

UNESCO decide esta semana nuevas inscripciones en la Memoria del Mundo.


EL COMITÉ Consultivo del Programa de la UNESCO Memoria del Mundo, creado en 1997, se reúne en Pretoria (Sudáfrica) para examinar 50 nuevas candidaturas de inscripción.
La UNESCO creó este programa para preservar el patrimonio documental, "memoria del mundo que refleja la diversidad de lenguas, pueblos y culturas" y para informar al público de su importancia.
Las candidaturas provienen de 38 países, entre las que se encuentran España por primera vez, Argentina, México, Nicaragua, Venezuela y tres estados andinos Bolivia, Colombia y Perú en una candidatura conjunta con México, figuran entre los países que someten este año al Comité una demanda de inscripción a esta lista de la UNESCO que cuenta con 120 bienes documentales inscritos.
Otros países son Reino Unido, Bélgica, Dinamarca, Alemania, Grecia, Portugal, Ucrania, República Checa, Austria, Hungría, Eslovaquia, Polonia, Suecia, Estados Unidos, Canadá, Australia, India, China, Pakistán, Corea del Sur, Sudáfrica, Tailandia, Filipinas, Egipto, Irán y Omán.
El Registro de la Memoria del Mundo incluye el libro más antiguo que se conserva impreso con tipos movibles, el segundo de dos volúmenes de una "Antología de enseñanzas zen de los grandes sacerdotes budistas". El Baegun hwasang chorok buljo jikji simche yojeol se imprimió en julio de 1377 en el templo de Cheongju, en la actual Corea del Sur. Se le conoce también como Jikji (un medio para alcanzar la iluminación por medio de la mente) y sus 307 versículos fueron recopilados por el sacerdote de 75 años Baegun y refleja las enseñanzas de su tutor, Seogok Cheonggong, un maestro budista.
Este libro es uno de los 68 tesoros originales inscritos hasta hoy en el Registro de la Memoria del Mundo. En él figuran también la Biblia de Gutenberg (Alemania), primer libro impreso en Europa y la Biblia más antigua impresa; el Codex Techaloyan de Cuajimalpa, cuyas ilustraciones y textos en náhuatl relatan la instalación de las comunidades indígenas en el valle de la Ciudad de México; el Dainu Skapis, una antología de folkore letón, o los archivos del gueto de Varsovia.
La riqueza de la lista es una muestra de la enorme diversidad del patrimonio documental, que merece la pena preservar por su importancia para los estudiosos y porque da testimonio de logros culturales particularmente fecundos.
La UNESCO creó este programa para preservar el patrimonio documental, "memoria del mundo que refleja la diversidad de lenguas, pueblos y culturas" y para informar al público de su importancia, señaló la Organización.
Subrayó que este programa "nació de la toma de consciencia" de la "fragilidad" del patrimonio documental y de que cada día desaparecen "elementos importantes" de esta memoria de la humanidad.
La UNESCO adoptó en 1972 la Convención del Patrimonio Mundial, protectora del patrimonio cultural y paisajístico universal mediante la Lista del Patrimonio Mundial, hoy uno de los programas de mayor prestigio de la Organización, y en 2003 la Convención protectora del Patrimonio Cultural Inmaterial.
La Organización lanzó el programa Memoria del Mundo por considerar que el patrimonio documental, a menudo amenazado, "es tan necesario para la conservación de la diversidad cultural de la Humanidad como los sitios del patrimonio mundial".
  • Entre los 120 bienes protegidos por el programa Memoria del Mundo figuran los discos originales de la música de Carlos Gardel (Uruguay), las listas de oro de los exámenes imperiales bajo la dinastía de los Qing (China) o los diarios epistolares del jefe Hendrik Witbooi (Namibia).

  • El material documental que no se considere lo suficientemente universal para ser incluido en el Registro de la Memoria del Mundo, puede registrarse localmente.

  • El programa Memoria del Mundo suscitó la creación de dos comités regionales en la región de Asia y Pacífico y en Latinoamérica.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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