Cada día los narcotraficantes exploran nuevas rutas por las que enviar sus cargamentos de drogas a todos los rincones del mundo.
En el caso de la cocaína, los narcos latinoamericanos utilizan, cada vez y con más frecuencia, las vías de África Occidental y Europa Oriental para hacer llegar la cocaína a los consumidores en el Viejo Continente, el segundo mayor mercado del mundo después de EE.UU.
En el caso de África, se estima que casi un tercio de la cocaína que llega a los países europeos pasa por su territorio, aprovechando la fragilidad de los Estados en la región.
América.Como se menciona anteriormente Estados Unidos es el segundo mayor mercado de drogas en el mundo y México es la entrada principal de la cocaína a este país, aunque antes mucha de la mercancía pasa por Centroamérica.
Sin embargo, también Venezuela es otro trampolín para hacer llegar grande cargamentos desde Colombia a su costa occidental.
Europa.Las rutas de los narcotraficantes hacia Europa son tres: la norte, que comienza en el Caribe, pasa por las Azores y se va a España y Portugal. La del centro tiene su punto de partida en Sudamérica rumbo Cabo Verde, Madeira y las Islas Canarias para luego ir al continente vía Portugal y España. Por último, la ruta africana. Ésta, según la misma fuente, sale desde Sudamérica y va hasta el norte de África para de ahí ser transportada hasta España y Portugal.
El organismo cree que las bandas colombianas son las que dominan el mercado de importación de cocaína y que "sus principales socios son los españoles y portugueses, por lo que la costa oeste del continente africano está ganando importancia en el tráfico y almacenamiento de la cocaína que viene de América, que más tarde se traslada a la costa norte de Portugal o de Galicia".
Además, África occidental se ha convertido en uno de los principales centros de contrabando de cocaína. Cerca del 27% (40 toneladas) de la cocaína que se consume al año en Europa llega de América del Sur a través de la nueva ruta africana vía Nigeria, Ghana, Liberia, Sierra Leona, Guinea, Guinea-Bissau, Cabo Verde, Senegal, Malí y Mauritania. La extensión del tráfico de cocaína a través de la región de Sahel "representa una amenaza seria a la estabilidad y el desarrollo".
Consecuencias.Pese a la relevancia del hecho, sigue sin ser lo más grave del asunto. Lo preocupante es que la adicción –con todo lo que conlleva– se está extendiendo a marchas forzadas por las zonas metropolitanas de Latinoamérica como método para sobrevivir y soportar la indigencia.
Este fenómeno es común en la mayoría de los países del cono sur, en especial Caracas, Bolivia Río de Janeiro, sin dejar de mencionar a Guatemala, Nicaragua en Centroamérica y Estados Unidos y México en el norte, al igual sucede en los países asiáticos, donde la influencia de la heroína mantiene a millones de personas adictas.
En cuanto a la heroína, es sabido que los principales productores son Lao, Tailandia y Myamar, también llamados el “Triángulo de Oro” del Asia sudoriental y la “Media Luna de Oro” del Asia sudoccidental, Afganistán, (principal productor en el mundo) Paquistán e Irán. Tres estados latinoamericanos, Colombia, México y en menor medida Guatemala, y cinco países del Asia central aportan el resto.
La heroína producida en Colombia y México sigue para su entrada en los EE.UU. rutas similares a las de la cocaína. No se registran envíos desde esos países a Europa. La ruta terrestre desde Colombia a los EE.UU. recorre todo Centroamérica y las rutas marítimas y aéreas también pasan por las islas del Caribe hacia Florida y la costa oriental, o directamente desde Colombia a la costa occidental de los EE.UU.
A pesar de que Colombia no produce tanta heroína, como en los países asiáticos, el mapa arriba indica que es el mayor proveedor de esta sustancia en Norteamérica , no así para otros países.
Sin embargo, podemos notar que los países al que llega más heroína son Portugal, España y el Reino Unido. Es notable que la misma llega desde Afganistán a través de Europa.
Por otro lado, también es notable, que esta droga pasa casi todas las fronteras asiáticas desde Birmania, Laos y Tailandia.
No obstante, en América esta sustancia ilícita sólo es consumida en su mayor parte en los países norteamericanos.
Transporte.Hay que destacar que las rutas son de doble sentido: la droga viaja en dirección al Atlántico; mientras que en dirección contraria oro, joyas, material electrónico, productos químicos y vehículos robados pasan de contrabando hasta el Pacífico. Para ello, se utilizan un sinfín de medios de transporte: fluviales, marítimos, ferrocarriles y pistas clandestinas.
Muchas veces los grandes cargamentos son tirados al mar desde avionetas y son recogidos por lanchas rápidas que terminan llevando la carga al destino descrito.
En Colombia, los narcotraficantes construyen sus propios submarinos para transportar las cargas.
Vigilancia.A pesar de que casi todos los países del mundo intentan combatir en narcotráfico a través de decomisos, sacando de circulación a los mayores narcos, aun así el tráfico se mantiene en un nivel alto y los estudios indican que mientras en ciertos lugares baja en otros aumenta.
Según el informe de la oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC); mientras la producción de coca en el 2007-2008 disminuía en Colombia, aumenta en Perú.
Pero, por otro lado, la vigilancia es escasa, por ejemplo en Centroamérica, es común ver a los consumidores de drogas hacerlo a plena luz del día sin que hay un organismo que pueda evitarlo.
Producción.El dinero producido por las drogas es mayor que el Producto Interno Bruto (PIB) del 88% de los países del mundo.
El 76% de los beneficios se quedan en los países industrializados.
Por otro lado, el narcotráfico casi duplica el comercio mundial de la carne; cuadruplica el de tabaco y sobrepasa muchos más el del vino.