Palabras en segundo mensaje a la nación, tras el ataque
- Estamos todos tristes por las familias de aquellos que perdimos y seguimos orando por los padres de quienes sobrevivieron, porque aún con la bendición de tener a los niños en casa, saben que su inocencia ha sido arrancada demasiado pronto.
- Presidente de Estados Unidos
El director de la Oficina Forense de Connecticut (EE.UU.), Wayne Carver, encargado de analizar los cuerpos de las víctimas del tiroteo del viernes en una escuela de Newtown, afirmó ayer que no ha visto “nada igual” en toda su carrera.
Un total de 27 personas, entre ellos 20 niños y el autor de los disparos, murieron en el tiroteo en la escuela Sandy Hook de Newtown, un pequeño pueblo del nordeste de Estados Unidos situado a un centenar de kilómetros de Nueva York.

El forense aseguró que las víctimas recibieron más de un disparo y confirmó que el autor de los hechos, identificado como Adam Lanza, de 20 años, mató a su madre en la casa en la que vivían antes de dirigirse a la escuela.
“No tengo los detalles de todos los fallecidos, pero algunos sufrían heridas devastadoras. Por supuesto, todos fallecieron por herida de bala (...). No creo que ninguno de mis colegas haya visto algo así antes tampoco”, dijo Carver en la segunda rueda de prensa del día dedicada a la investigación de la masacre.

“Intentamos hacer nuestro trabajo lo más profesionales y fuertes que pudimos”, dijo Carver.
Consternación mundial.
En momentos en que el mundo se unió a los estadounidenses que están de luto por la masacre en Connecticut, muchos exhortaron a los políticos del país a rendir honor a las víctimas, en especial a los niños muertos, imponiendo más leyes estrictas en el control de armas.
Usuarios de Twitter y personalidades en Reino Unido de inmediato recordaron Dunblane, el poblado escocés donde en 1996 ocurrió un tiroteo que dejó 16 niños muertos. Esa tragedia inició una campaña que al final impuso controles de armas más estrictos y volvió ilegal comprar o poseer una pistola en Reino Unido.
“Este es el Dunblane de Estados Unidos”, dijo el conductor británico de CNN Piers Morgan en Twitter. “Prohibimos las armas en Gran Bretaña después de esa horrible tragedia. ¿Qué hará Estados Unidos? No hacer nada no es una opción”, escribió.
La primera ministra de Australia, Julia Gillard, calificó el ataque como un “acto diabólico sin sentido e incomprensible”. Australia pasó por una tragedia similar en 1996, cuando un hombre comenzó a disparar por doquier y mató a 35 personas en el estado de Tasmania. La matanza provocó indignación en el país y llevó a adoptar estrictas leyes sobre el uso de armas.
El magnate de los medios de comunicación Rupert Murdoch calificó en Twitter la matanza como una “terrible noticia” y preguntó “cuándo los políticos tendrán el coraje de prohibir las armas automáticas”.
Otros que manifestaron sus condolencias por la tragedia fueron el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso; el primer ministro británico David Cameron, quien se confesó “terriblemente entristecido”, y la reina Isabel II. El Vaticano informó que el papa Benedicto XVI hizo una oración por las víctimas y sus familias. La canciller alemana Angela Merkel manifestó su “más profunda solidaridad” para las familias de las víctimas.
El presidente francés, François Hollande, se dijo “horrorizado” por la matanza y el príncipe Alberto II de Mónaco manifestó su tristeza por la “inexplicable tragedia”.
El presidente ruso Vladimir Putin dijo que los acontecimientos eran “particularmente trágicos” dado que la mayoría de las víctimas eran niños.
Apoyo latinoamericano.
Desde Ecuador, el presidente Rafael Correa envió su “condolencia” por la “terrible tragedia” y exigió tomar decisiones para proteger a los ciudadanos de estas tragedias, al cuestionar la libertad para el porte de armas.
El mandatario salvadoreño, Mauricio Funes, calificó de "impactante" la matanza y condenó a su autor.
Por su parte, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se solidarizó con su colega estadounidense, Barack Obama, y enfatizó su respaldo al “pueblo americano”.
"Mi solidaridad y condolencias al pueblo y Gobierno de Estados Unidos por la tragedia en Connecticut, Dios les dé mucha fuerza a los familiares", expresó, a su vez, el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, en un mensaje por Twitter.
Mientras, el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, escribió en su cuenta de Twitter: “Nuestras oraciones están con los familiares y los niños asesinados. Paz en su tumba”.