La comunidad internacional exhortó a Colombia y Venezuela al diálogo y les pidió no exacerbar las tensiones, pero algunos también hicieron hincapié en lo que motivó la ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Es el caso de Estados Unidos, que llamó a tomar “muy en serio” las denuncias colombianas de que en Venezuela tienen refugio unos 1,500 integrantes de las FARC y el ELN, las dos principales organizaciones guerrilleras de Colombia.
A raíz de la denuncia pública de Colombia en la Organización de Estados Americanos (OEA), la que fue negada tajantemente por el Gobierno venezolano, el presidente Hugo Chávez anunció que rompía las relaciones diplomáticas con el país vecino.
“Venezuela tiene la obligación tanto para con Colombia como para con la comunidad internacional de investigar completamente esta información y de actuar para prevenir que grupos terroristas usen su territorio soberano”, recalcó Virginia Staab, portavoz de la Oficina del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.
El secretario de Estado adjunto de EE.UU. para Latinoamérica, Arturo Valenzuela, ahondó en la cuestión al urgir “a un diálogo constructivo entre ambos países, pero teniendo muy presente que se trata de acusaciones muy serias que se deben tomar muy en serio”.
También la Unión Europea (UE), por medio de un comunicado de sus delegados en Bogotá y Caracas y de los embajadores de los países miembros en las dos capitales, instó a “implementar medidas comunes de necesaria cooperación con el objetivo de combatir las amenazas a la seguridad y de contribuir a la paz y a la estabilidad en la región”.
El comunicado europeo hace hincapié en que fue Chávez quien rompió los lazos con el país vecino.
Antes de que Uribe entregue a Santos la Presidencia, lo que ocurrirá el 7 de agosto, el secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el argentino Néstor Kirchner, se reunirá tanto con Chávez como con Uribe, para mediar en el conflicto entre ambos países, informaron fuentes oficiales argentinas.
Kirchner se reunirá con Chávez el 5 de agosto en Caracas y al día siguiente viajará a Colombia para entrevistarse con Uribe y el mandatario electo de ese país, Juan Manuel Santos, a cuya investidura asistirá.
Fuentes cercanas a Kirchner, citadas por la agencia Télam, afirmaron que está manteniendo consultas telefónicas con el presidente de Ecuador, Rafael Correa; el de Brasil, Inácio Lula da Silva, y con otros mandatarios de la región con “el fin de coordinar acciones para resolver rápidamente la grave situación que envuelve a los dos países”.
El Gobierno de Chávez ha pedido una reunión urgente de cancilleres de Unasur, pero aun no ha sido convocada.
En el mismo sentido que se pronunciaron la OEA y su secretario general, José Miguel Insulza, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y varios Gobiernos latinoamericanos, los Ejecutivos de España, Francia y Rusia enviaron mensajes a Colombia y Venezuela para instarles al diálogo y también a la “contención”, con el fin de evitar una escalada de la tensión.
El ex presidente peruano Alejandro Toledo pidió en Washington al mandatario de Venezuela “no echarle gasolina al fuego” y a la OEA y a las Naciones Unidas que “sean eficaces al intermediar para evitar que estas fricciones se exacerben”.
El Partido Socialista (PS) de Chile se solidarizó “"perfectamente” con el Gobierno de Hugo Chávez y pidió “que se hagan los esfuerzos para poder resolver esto por la vía del diálogo y de la diplomacia”, según su presidente en funciones, Juan Valdés.
Las conferencias episcopales de Colombia y Venezuela expresaron su interés en contribuir a mejorar los nexos entre los dos países y en alejar la posibilidad de un conflicto bélico.
“En EE.UU., más de sesenta organizaciones que promueven una campaña denominada “Juzgar a Chávez” instaron a la comunidad internacional a respaldar la denuncia de Colombia para “poner fin a la importación del terrorismo” en Latinoamérica.
“Estos hechos no pueden ser oídos sordos para la comunidad internacional”, dijo Miguel Andrés Ferro, representante de la fundación “Un millón de voces contra las FARC” y “Un millón de voces contra ETA”, en una conferencia de prensa en Miami.