La sequía y el fenómeno climático "El Niño", generado en el Océano Pacífico, podrían causar este año estragos en el campo mexicano, que mira al cielo en busca de lluvias e incluso de huracanes que palíen la carestía que ya sufren 3,5 millones de campesinos.
Desde la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se sigue de cerca el fenómeno climático que ha dejado en mínimos muchas de las 800 grandes presas existentes en el país, ha matado a más de 50.000 cabezas de ganado y podría dañar 7 millones de hectáreas de cultivos.
Además de provocar menos lluvias en el verano, el fenómeno de "El Niño" aleja la formación de huracanes de las costas mexicanas, ya que el calentamiento de las aguas hace que las tormentas del Pacífico se formen en altamar, explicó a Efe el subdirector de Conagua, Felipe Arreguín.