La ONU pide no bajar la guardia contra el virus
- La ONU cree que se han superado los peores escenarios que existían sobre la extensión del ébola en África Occidental, gracias a los “tremendos progresos” que se han hecho, pero sostiene que aún falta mucho para ganar la batalla. Así lo señalaron responsables de Naciones Unidas y representantes de los principales países afectados, Liberia, Sierra Leona y Guinea Conakry, al hacer un balance de la situación en una sesión de la Asamblea General de la ONU. La sesión informativa se llevó a cabo mientras, desde Liberia, el país con mayor número de infectados, la presidenta Ellen Johnson Sirleaf daba a conocer el final del estado de emergencia decretado en agosto pasado para luchar contra el virus.
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El pánico se volvió a apoderar de los malienses, que temen que después de la segunda muerte por ébola en menos de 20 días y el anuncio de un nuevo infectado haya más casos.

Por el momento, el Gobierno de Mali, al que una parte de la población acusa de negligente, confirmó la muerte de un enfermero de 25 años, y luego fuentes del Ministerio de Sanidad aseguraron que hay otro infectado en la misma clínica en la que trabajaba el fallecido.
Las primeras investigaciones desvelaron que el enfermero se hizo cargo de un imán de 70 años que ya había pasado por al menos otros dos centros médicos antes de fallecer, el pasado 27 de octubre, en la clínica Pasteur, en Bamako, situada en un barrio donde abundan las embajadas y los centros comerciales.
Se piensa que el enfermero, que llevaba solamente tres meses en la prestigiosa clínica, se contagió en las labores de preparación del cadáver del imán, que fue enterrado sin que se llegara a confirmar o descartar que padecía la enfermedad.
El ébola es más virulento cuando un paciente muere, y el cuerpo del imán fue transportado a una mezquita de Bamako donde se le lavó de acuerdo con el ritual musulmán, así que se piensa que puede ser alto el número de personas que participaron en la ceremonia.
Posteriormente, el cadáver fue trasladado a Guinea Conakry.
El imán viajó hasta Bamako en coche con sus dos esposas, su hermano y su hijo, y entre algunos de los habitantes se rumora que una de sus mujeres y el hijo han fallecido.
“No entiendo cómo el imán, con los síntomas que presentaba, pudo ingresar tan fácilmente en la clínica Pasteur, una de las más respetadas de Mali”, comenta un ciudadano en Bamako.
La noticia también alarmó a la Misión de la ONU en Mali (Minusma), que confirmó que 20 de sus cascos azules se encuentran en la clínica Pasteur, a la que ingresaron en distintos momentos del mes de octubre por distintas heridas recibidas en el transcurso de su trabajo.
Según dijo el ministro maliense de Sanidad, Ousmane Doumbia, en la clínica se encuentran en cuarentena alrededor de 30 personas, la misma situación de al menos 45 familiares del enfermero.