El papa Francisco decidió dejar de recibir a políticos argentinos por un tiempo para evitar que se haga uso de su imagen en pleno año electoral, según indicó Guillermo Karcher, oficial de Protocolo y Ceremonial del Vaticano.
Karcher declaró a radio La Red de Buenos Aires que Jorge Bergoglio “ya ha puesto” un límite a los contactos con los dirigentes.
“Ya lo dijo... estamos en ese tiempo... el que no tiene la foto, no la tiene. Y el que la tiene, que la tenga en casa”, afirmó el responsable de protocolo al ser consultado sobre cuál será la actitud del pontífice con respecto a la clase política en momentos en que se desarrolla la campaña electoral con miras a los comicios presidenciales de octubre.
Al ahondar en las recientes declaraciones que hizo Francisco acerca de que se ha sentido usado por los políticos de su país, Karcher dijo que el papa tuvo la “sensación” de que aquellos que lo visitaban en el Vaticano y se fotografiaban con él, luego usaban esa imagen “para decir algo que nada que ver”.
“Ahí está el abuso; no en sacarse una foto, sino hacer uso de una foto como para decir algo que nada que ver... Incluso, en una conversación que tuvimos me dijo ‘que cada uno se haga responsable de lo que dice, lo que afirma’, porque no puede ser que vayan allá y todos digan ‘con mandato del papa, hay que hacer esto y lo otro”, sostuvo Karcher.
“Si vamos a hacer campaña con una foto... hay cosas más profundas, quien sea tiene que ir proponiendo proyectos y cosas con visión de futuro”, argumentó el jefe de ceremonial.
Asimismo, señaló que a Francisco no le gusta ser “etiquetado” como afín a ningún partido político en concreto.
Solicitud
El papa Francisco lamentó los atentados terroristas contra una iglesia cristiana en Pakistán y pidió el cese de la persecución de los cristianos que, a su juicio, el mundo trata de esconder.
Con dolor, con mucho dolor, he recibido la noticia de los atentados terroristas de hoy contra dos iglesias en la ciudad de Lahore, en Pakistán, que han provocado numerosos muertos y heridos, dijo el pontífice con tono serio tras el rezo del ángelus.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, el obispo de Roma dijo que en algunas partes del planeta, los cristianos son perseguidos por el mero hecho de profesar su fe.
El pontífice reclamó el fin de esta persecución, un fenómeno que, a su juicio, el mundo trata de ocultar.