El papa Francisco se unió al Gobierno italiano con el fin de presionar a la Unión Europea para que haga más para ayudar al país con el creciente número de personas desesperadas rescatadas en el mar Mediterráneo mientras viajan peligrosamente en barcos de traficantes humanos para huir de la guerra, la persecución o la pobreza.
Mientras el papa hacía su llamamiento, flanqueado por el presidente italiano Sergio Mattarella, cientos de inmigrantes daban sus primeros pasos en tierra en los puertos de Sicilia después de ser rescatados en los últimos días por buques mercantes y los guardacostas italianos.
Los pueblos sicilianos se estaban quedando sin lugar para albergar a los recién llegados, entre ellos más de 10 mil en la semana que terminó. Desde inicios de 2014, Italia ha rescatado en el mar a 200 mil personas.
“Quiero expresar mi gratitud por el compromiso que Italia está haciendo al dar la bienvenida a los muchos inmigrantes que, arriesgando su vida, piden refugio”, dijo Francisco al jefe de Estado italiano.