El papa Benedicto XVI lamentó la "terrible persecución"" que sufrieron los armenios en nombre del cristianismo, en una referencia al millón y medio que murieron a principios del siglo XX en Turquía.
Benedicto recordó la historia de los armenios al darle la bienvenida al patriarca católico Nerses Bedros XIX Tarmouni. Destacó "los sufrimientos por los que pasaron en el nombre de la fe cristiana en los años de la persecución que fue registrada con el nombre de triste significado -metz yeghern- el gran demonio".