Egipto y Alemania coincidieron ayer en Berlín que la crisis de Irak debe resolverse por "medios pacíficos y de acuerdo al derecho internacional", y que hay que hacer "lo imposible" para no abrir otro frente de violencia en Oriente Medio.
"La crisis iraquí es importante, pero el peligro para la paz y la estabilidad en Oriente Medio no se llama Sadam Hussein, sino Palestina", declaró el presidente egipcio, Hosni Mubarak, tras la entrevista con el canciller alemán, Gerhard Schroeder.
Este último se dijo "impresionado" por el análisis que le hizo el mandatario egipcio sobre las amenazas y perspectivas de la región y, al igual que Mubarak, subrayó la "necesidad imperiosa" de solucionar el problema de Israel y Palestina.
Mubarak recordó que el conflicto palestino-israelí lleva abierto demasiado tiempo y en ese contexto lamentó que la atención del mundo, incluido Estados Unidos, se concentre en una cuestión de Oriente Medio no prioritaria para los países de la región.
"He expresado mi posición al presidente (estadounidense) George Bush y también mi esperanza en que dedicará los mismos esfuerzos a solventar la cuestión palestina", dijo el mandatario egipcio en Berlín, desde donde continuó viaje a París.
Mubarak viajó a Europa para recabar apoyos a la línea de los países árabes en esta crisis y coordinar posiciones ante un posible envío a Bagdad de una misión conjunta de paz.
El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, indicó ayer que Washington estaría listo para poner contra la pared a Francia con respecto a una segunda resolución de la ONU sobre el desarme de Irak, arriesgándose a que París la vete.
"Exacto", respondió Fleischer al ser consultado sobre la posibilidad de que el presidente George W. Bush esté listo para presentar el texto de una segunda resolución para desarmar a Irak, aunque Francia la vete en el Consejo de Seguridad.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia) disponen cada uno de un derecho a veto sobre las resoluciones presentadas. Si ninguno de estos países lo utiliza, la resolución debe ser aprobada por al menos nueve de los 15 países que integran el Consejo de Seguridad.
Varios países, entre ellos Francia, Rusia, China y Alemania, que preside en febrero el Consejo, estiman que hay que dar más tiempo a las inspecciones antes de decidir una intervención militar.
Por otro lado, EU dijo ayer que hizo una oferta final de ayuda económica a Turquía para que le permita usar sus bases militares en una eventual invasión de Irak y le advirtió que desplegará tropas en otra parte de la región si la rechaza.
"Ha llegado un momento en que deben hacerse planes, deben tomarse decisiones y las negociaciones no pueden ser extendidas indefinidamente", dijo el portavoz de la Casa Blanca Ari Fleischer en una declaración y virtual un ultimátum a Turquía.
Anoche, el Gobierno turco aún no había respondido a la última oferta financiera de EU. El líder del gubernamental Partido para la Justicia y el Desarrollo (PJD), Recep Tayyip Erdogan, dejó entrever que no habrá una respuesta inmediata por parte del Parlamento, la instancia que debe dar su acuerdo definitivo al despliegue militar extranjero.
"Aún no se ha establecido una fecha para la moción (parlamentaria), ni durante la semana ni el fin de semana", expresó Erdogan a la cadena privada de televisión NTV.