El humilde pez cebra, un pez tropical que comúnmente se ve en las peceras domésticas, podría tener la clave para tratar una de las enfermedades del corazón más comunes, la insuficiencia cardiaca.
Los científicos de la Fundación Británica del Corazón (BHF) lanzaron un programa para encontrar una cura para esta enfermedad, que sólo en el Reino Unido afecta a unas 750,000 personas y es una de las principales causas de discapacidad y muerte.
Los investigadores creen que la respuesta podría estar en la extraordinaria capacidad que tiene este pez para regenerar su propio músculo cardiaco.
La insuficiencia cardiaca es la incapacidad del corazón para abastecer la sangre y oxígeno necesarios para satisfacer las necesidades del organismo.
Por lo general resulta por los daños causados por un infarto o por otras formas de cardiopatías o hipertensión.
Los científicos ya descubrieron una pequeña proteína del pez cebra que parece jugar un papel esencial en la reparación del músculo cardiaco dañado.
Esto, dicen, podría conducir al desarrollo de nuevos fármacos y tratamientos que algún día ayuden al corazón humano dañado a repararse a sí mismo.