Caos
- El conflicto ha provocado que unas 13,000 personas dejen el territorio buscando refugio en el complejo de la misión de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS) en Yuba.
- La situación en la capital parece haber vuelto a la normalidad y se han reanudado los vuelos desde el aeropuerto internacional.
El mandatario de Sudán del Sur, Salva Kir, ofreció dialogar con su principal rival, el exvicepresidente Riak Mashar, al que acusa de perpetrar un fallido golpe de Estado que ha derivado en choques que han causado más de 400 muertos.
“Me sentaré en la mesa con él para negociar, pero no tengo ni idea de cuál será el resultado”, afirmó Kir en declaraciones a los periodistas, tras entrevistarse con representantes religiosos que deberán mediar para hacer posible el diálogo.
El objetivo de esas hipotéticas conversaciones es detener el derramamiento de sangre en el país, donde han fallecido más de 400 personas y otras 700 han resultado heridas desde el domingo, señaló el portavoz del Ejército sursudanés, Philip Aguer.
El mandatario acusó a Mashar de estar detrás de la intentona golpista.
Sin embargo, el exvicepresidente -que fue apartado del cargo en julio- negó que se haya producido un intento de golpe de Estado y atribuyó lo ocurrido a un “mero malentendido”.