Hoy se cumplen 63 años desde que El Principito salió a la luz. Fue publicado el 6 de abril de 1943 y aunque no recibió buenos comentarios por la crítica, no sería sino hasta 1946 con la edición de Gallimard en Francia, que obtuvo un gran éxito e inmortalizó a su autor, el piloto aviador francés Antoine de Saint-Exupéry, quien desafortunadamente ya no pudo atestiguar este suceso.
Saint-Exupéry despegó de Córcega a las 8: 45 del 31 de julio de 1944 en la que sería su última misión. El objetivo era tomar fotografías de Annecy y Grenoble, ocupados por los alemanes. Saint-Exupéry tenía combustible suficiente para volar por seis horas. Nunca regresó.
No sería sino hasta el año 2000 que fueron encontrados los restos de su avión en el Mar Mediterráneo en lo que aparentemente fue producto del ataque de los Messerschmitt alemanes en la segunda guerra mundial.
Sus biógrafos cuentan que Saint-Exupéry escribió El Principito sin parar y que leía pasajes de la obra a quienes lo visitaban a la hora de la cena.
Considerando sus obras anteriores, El Principito era visto como un libro distinto, extraño, al que los lectores estadounidenses no se acostumbraron de inmediato.
Después de todo, las obras precedentes del piloto francés lo hacían aparecer muy viril y era difícil imaginar que ese mismo autor podía redactar un libro para niños.
En realidad El Principito es, en cierta forma, una obra biográfica. La descripción de paisajes que Saint-Exupéry desarrolla en la obra evocan los volcanes que el piloto vio en Dakar.
La célebre rosa con la que riñe El Principito es la propia Consuelo (esposa de Antoine de Saint-Exupéry) y la famosa riña es el punto de partida para que El Principito inicie su recorrido por siete planetas donde conocerá a extraños personajes hasta que llega a la Tierra y es recibido por una serpiente.
Pero quizá de los pasajes más memorables sea el diálogo que El Principito sostiene con el zorro: sólo con el corazón se puede ver bien.. lo esencial es invisible para los ojos. A juzgar por esta reflexión, ciertamente Antoine de Saint-Exupéry escribió con el corazón.
En Francia la celebración se inició el 30 de marzo, ya que se cumplieron 60 años de que El Principito debutó en versión francesa. Este aniversario se conmemora con espectáculos, exposiciones y otras manifestaciones culturales, mientras que en Panamá El Principito reina en cada librería del país, donde los ciudadanos lo pueden adquirir en diversas ediciones y a precios accesibles.
Según Armando Carrasco, Marketing Manager de la librería El Hombre de la Mancha, El Principito marca un punto importante en la literatura, no sólo como una obra cuya trama se mira a través de los ojos de un niño, sino que es precisamente su personaje, su inocencia e ingenuidad la que se roban al lector para llevarlo en ese trayecto de asteroide en asteroide, mientras se buscan respuestas a las preguntas más simples pero elementales de la vida.
Agregó que Antoine de Saint-Exupéry retrata un universo mágico y real para sus lectores. Las emociones encontradas de El Principito, viajan junto a su rosa, sus dibujos y las impresiones de quienes va conociendo en su camino, mientras comprende que su idea del mundo es menos complicada y quizás más auténtica que la de un adulto.
"Es una novela simplemente hermosa e imprescindible", recalcó.
Es por ello que El Principito se ofrece en librerías como esta en versiones infantiles con ilustraciones, en audio-libro y edición de lujo para los coleccionistas.
"De los clásicos, una librería debe siempre tenerlo, aunque su nivel de ventas no es el de un best-seller, pero aún así, es una prioridad tenerlo para nosotros y para nuestros lectores-clientes", recalcó Carrrasco.
Para adultos y también para niños: La historia de "El Principito" generalmente, y según los entendidos, comienza a ser entendida a partir de los 13 años. Sin embargo, su lectura se puede extender a todos los momentos de la vida, ya que posee un alto contenido filosófico, del cual se desprenden enseñanzas útiles para cualquier etapa.