El Partido de los Trabajadores (PT) de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, celebró sus elecciones internas para renovar su cúpula directiva e impulsar su candidatura a la reelección en los comicios de 2014.
La jornada electoral, a la que estaban convocados 806,000 militantes en todo Brasil, sirvió para que las principales figuras del partido cerrasen filas en torno a Rousseff, que votó en Brasilia.
El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, fundador del PT, pidió que la nueva directiva esté “comprometida” con la reelección de Rousseff y tenga “voluntad política” para ganar las elecciones al Gobierno de Sao Paulo, que también se celebran en octubre de 2014.
Lula acudió a votar en la ciudad paulista de So Bernardo do Campo acompañado del actual ministro de Salud, Alexandre Padilha, a quien desea postular como candidato a gobernador de Sao Paulo, que es el estado más rico y poblado de Brasil y que siempre ha estado en manos de fuerzas de centroderecha.
El veterano político también consideró que la nueva directiva del PT tendrá la misión de “reorganizar y renovar” el partido y elaborar un discurso “para la juventud”. Seis candidatos se presentaron a las elecciones del PT, entre ellos el diputado de Sao Paulo Rui Falco, presidente de la formación de 2011, representante de la vertiente mayoritaria y más centrista del partido, que tiene el respaldo de Lula.
Los otros cinco candidatos oscilan entre sectores de centroizquierda y marxistas y todos ellos reclaman un giro a la izquierda.