El Gobierno británico anunció hoy que ha levantado temporalmente las restricciones de inmigración para poder contratar a enfermeros y enfermeras de fuera del Espacio Económico Europeo (EEE), a fin de atajar la carestía en la sanidad pública.
El ministro conservador de Sanidad, Jeremy Hunt, aseguró: "La suficiencia de personal en nuestros hospitales y residencias es una prioridad" y subrayó la necesidad de reducir los "abusivos" costes derivados de contratar a personal de agencia.
Hunt dijo que "se están reclutando también más enfermeras formadas en el Reino Unido" para poder ofrecer el servicio de atención los siete días de la semana en Inglaterra y Gales que ha prometido el Gobierno.
Las asociaciones de enfermería se habían quejado de que las restricciones migratorias impedían contratar al personal adecuado para cubrir las necesidades de la seguridad social, lo que suponía carencias en los hospitales y un gasto excesivo al tener que recurrir a agencias de trabajo temporal.
A partir de ahora, el sector de la enfermería se incluirá en la Lista de carestía ocupacional que hace el Gobierno y que determina los sectores para los cuales se puede contratar mano de obra extranjera.
El ministro señaló que la Comisión asesora de inmigración revaluará la situación en febrero para decidir si se mantienen las puertas abiertas a la contratación extracomunitaria o si se vuelven a imponer las restricciones.