E n los próximos días, tal vez semanas, un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) tendrá que tomar una decisión complicada.
Ese día, el organismo que vela por la salud del planeta deberá plantearse si los laboratorios de todo el mundo que fabrican habitualmente la vacuna contra la gripe deben centrar sus esfuerzos en la cepa estacionaria que circula cada año o si deben orientar su producción para preparar una inmunización contra el nuevo virus A (H1N1).
Deben ser estos especialistas quienes valoren si existen suficientes evidencias sobre el nuevo virus que aconsejen estar preparados para tener a mano una vacuna preventiva.
O si, por el contrario, el virus no es lo suficientemente letal como para relajar los esfuerzos contra la gripe estacional, una enfermedad que cada año cobra la vida de cerca de 500.000 personas en todo el mundo.
La capacidad de muchos laboratorios no permite fabricar ambas vacunas simultáneamente, a menos que tengan más de una planta, pero los expertos insisten en que no se debe relajar la fabricación de la vacuna de cada año. Hoy por hoy, existen unos 20 laboratorios en todo el mundo dedicados a esta tarea, los principales de ellos son Sanofi-Aventis, GlaxoSmithKline, Novartis, Baxter y MedImmune (perteneciente al gigante británico AstraZeneca), que fabrican entre todos alrededor de 900 millones de dosis al año.
Cuestiones por resolver.
¿Cuántas dosis de la nueva vacuna contra la gripe porcina harían falta para proteger a la población? ¿Qué capacidad tienen estas empresas para fabricar ambas vacunas simultáneamente? ¿Sería posible una sola terapia para proteger contra los dos virus o hacen falta dos 'pinchazos'? ¿Qué precio tendrá ese producto? ¿A qué acuerdos se llegará con gobiernos y la OMS?
Muchas de estas cuestiones no tienen respuestas hoy por hoy, y si las tienen, las compañías prefieren no hacer públicas sus cábalas.
"Como otras compañías, nosotros estamos discutiendo el tema con las autoridades sanitarias para cumplir sus requerimientos", asegura a elmundo.es desde Londres un portavoz de MedImmune.
Este laboratorio fabricó en 2008 nueve millones de dosis de FluMist, la única vacuna inhalada contra la gripe de temporada que está autorizada sólo en EE.UU.
La peculiaridad de este productor es que emplea una tecnología a base de virus vivos atenuados (mientras que la mayoría de vacunas antigripales emplean virus inactivados). "También en el caso de la gripe de origen porcino sería así, porque es la tecnología con la que nosotros trabajamos, aunque el resultado final es el mismo: una vacuna eficaz contra el virus.
En este laboratorio, tampoco quieren hacer predicciones sobre el tiempo que tardarían en empezar a manufacturar el producto, "no sabemos cómo crece el nuevo virus en un medio de cultivo (los huevos)", y reconocen que quedan muchas variables por resolver antes de poner en marcha la cadena de producción.
En cualquier caso calculan que podrán finalizar la producción de la vacuna estacional antes del mes de junio para estar listos para preparar la nueva terapia a continuación.
Pendientes de recibir el virus.
En cuanto a GSK, que cada año produce 75 millones de dosis de vacuna estacional, se encuentra actualmente desarrollando las vacunas que deberán proteger a los ciudadanos del hemisferio sur de la gripe común ahora que llega el invierno. Para el hemisferio norte, aclara un portavoz al diario español el mundo, la vacuna estacional se llevará a cabo a finales de este año, aunque aseguran que la compañía está en condiciones de compatibilizar la producción de ambas inyecciones.